Powered By Blogger

lunes, 28 de noviembre de 2011

Compartiendo una reflexión:

¨Una mañana de mayo pasado, los viejos madrugadores del pueblo de Marytown, perdido en las costas que bordean el sudeste de los Estados Unidos, se levantaron como todos los días a echarles unas migajas de pan a los pájaros marinos que merodean con mansedumbre por los patios y que se han ido convirtiendo en sus amigos.

Lo que vieron los dejó espantados: las gaviotas de cabeza negra, que son tan bellas, también tenían negro el plumaje. Del pico les goteaba una mancha babosa. No podían levantar el vuelo de la arena, con las patas hundidas en una masa de chapapote pastoso, como el asfalto cuando se derrite. Una de las gaviotas miró a la gente pidiendo ayuda.

Según cuentan los testigos, más allá de la playa, cerca del río, tres garzas morenas habían muerto con los ojos despepitados. El guiso espantoso que navegaba corriente abajo, matando todo lo que se le atravesara, era la mezcolanza de petróleo crudo de la empresa British, que cayó pocos días antes a las aguas del Golfo de México.

A esa misma hora los alcatraces de la bahía de Santa Marta, al norte de Colombia, desayunaban su ración cotidiana de buñuelos de carbón. El periodista Antonio José Caballero, grabadora en mano, esperaba en la playa el regreso de los pescadores que habían salido a trabajar temprano. Mientras aguardaba, la cámara de su teléfono celular retrató la pala enorme de un barco carbonero que arrojaba al mar el polvo negro que sobró en las bodegas.

A esa misma hora, en las playas legendarias de Juanchaco y Ladrilleros, cerca de Buenaventura, los lancheros de cabotaje que llevan carga y pasajeros por los pueblos que se arraciman en las orillas del Pacífico limpiaban sus motores preparándose para un nuevo día de trabajo. Como si fuera la cosa más natural del mundo, arrojaban al mar el contenido de unos tanques repletos de residuos de gasolina, queroseno y diésel. Un langostino magnífico, que medía un jeme, iniciaba el día tomándose su primera taza de combustible. Cuando vi la fotografía en El País de Cali me dieron ganas de echarme a llorar.

A esa misma hora, en la zona industrial de Cartagena de Indias, abierta sobre la bahía del Caribe resplandeciente, los trabajadores de una compañía empacadora se sentaron a desayunar en los comedores de su empresa. En ese momento volvieron a ver, como venía sucediendo en las mañanas más recientes, que una nata de tizne cubría la superficie del café con leche, y que una mermelada negra, tan semejante al betún de limpiar zapatos, se había pegado al pan y al queso blanco.

Entonces, no aguantaron más. Se levantaron todos, sin que nadie los hubiera convocado, y comenzaron a golpear los platos contra los mesones. La algarabía se oyó en media ciudad. Las autoridades ambientales ordenaron el cierre de un muelle vecino, que se dedica a cargar carbón a cielo raso, sin mayores precauciones ni cuidados, sin tubos cerrados ni conductores protegidos. Seis días después el muelle fue reabierto.

A esa misma hora, en la región acuática de La Mojana, que cubre un gigantesco territorio húmedo de los departamentos de Bolívar, Sucre y Antioquia, bajaban resoplando los ríos Cauca y San Jorge, que se desbordan en caños y ciénagas. El apóstol Ordóñez Sampayo, que se ha gastado la vida defendiendo de la contaminación a campesinos, cosechas y animales, apareció en la plaza de Guaranda con el dictamen médico en la mano: los doctores certificaban que los tres niños que nacieron deformes tenían mercurio en el sistema sanguíneo.

El terrible mal de Minamata, como lo saben los japoneses, porque las empresas en cualquier parte del mundo, en Tokio o en Majagual, arrojan porquerías químicas a las corrientes, y primero se pudren las aguas, y después nacen degenerados los peces y los camarones, y después nacen sin ojos los niños cuyas madres, en aquellos caseríos extraviados de la mano de Dios, consumen esa agua y esos pescados.

En las cabeceras de ambos ríos, las compañías mineras, que buscan oro entre la tierra, hacen sus excavaciones con un sancocho de mercurio y ácidos. Arroyos y acequias se llevan el mazacote. Los bocachicos mueren con la boca abierta en los playones. Las espigas de arroz no volvieron a crecer.
En medio del desastre causado por las inundaciones, y como si fuera poco, las yucas harinosas de antes florecen ahora con un hongo químico a manera de cresta. El hambre campea entre los pocos ranchos que no se ha llevado el invierno. Las emanaciones de las lagunas huelen a lo mismo que huele un laboratorio de detergentes.

Hay que decir, también, que los empresarios mineros se defienden diciendo que Ordóñez Sampayo está loco. Claro que está loco: ningún hombre cuerdo expone su pellejo ni dedica su vida entera a defender a un ruiseñor, una mojarra, un plátano pintón, una mazorca de maíz o a una mujer embarazada que carga un fenómeno en el vientre.

Epílogo

Aquella mañana, cuando los pescadores de Santa Marta regresaron a la playa, el periodista Caballero los acompañó en su tarea de descamar y abrirles el buche a los escasos pescados que traían.

-¿Qué es eso? -preguntó, intrigado, al ver unas bolas negras en el estómago de un bagre.

-Carbón, amigo -le contestó uno de ellos, levantando el animal-. Pelotas de carbón. Eso es lo que comen ahora.

Caballero tomó más fotografías y se las llevó a algunos funcionarios de la industria carbonera.

-No se preocupe -le contestó el gerente-. Vamos a construir un nuevo muelle de última generación.

-No lo dudo -dijo el reportero, con una mueca de dolor que parecía sonrisa-. No lo dudo: será la última generación.

El día que Caballero me contó esa historia, y me enseñó sus fotografías, ya no sentí ganas de echarme a llorar, como la vez aquella del langostino bañado en combustible. Lo que sentí ahora fue rabia. Cuando ya no quede una sola hoja de acacia, cuando el último pulpo haya muerto atragantado con ácido sulfúrico y cuando nuestros nietos nazcan con un tumor de carbón endurecido en la barriga, entonces será demasiado tarde. Dispondremos de computadores infrarrojos de última generación, pero ya no habrá agua para beber; los celulares de rayos láser se podrán comprar en las boticas, pero el sol no volverá a salir; los niños encontrarán el algoritmo de 28 a la quinta potencia con solo cerrar los ojos, pero dentro de 20 años no sabrán de qué color era una golondrina.

Los invito a todos a ponerse de pie antes de que se marchite el último pétalo. Usen el arma prodigiosa del Internet para protestar. Hagan oír su voz. Que el correo electrónico de los colombianos sirva para algo más que mandar chistes y felicitaciones de cumpleaños. Porque, si seguimos así, el día menos pensado no quedará nadie que cumpla años. Ni quién envíe felicitaciones.¨

JUAN GOSSAÍN

viernes, 14 de octubre de 2011

Videos

Un caluroso saludo a todos los que están interesados en esta noble causa. 

Acá algunos videos que hemos tomado en la escuela rural la Laja:


jueves, 22 de septiembre de 2011

¿Cómo nos pueden AYUDAR?

¿Cómo nos pueden ayudar?

Nunca se es tan pobre para no dar, ni tan rico para no recibir, cuando siembras, cosecharas, ayudarnos es sencillo;

1. Ayudas en especie:

Necesitamos de muchos artículos para lograr llevar a las diferentes veredas de nuestro país, esperanza y futuro, allí crecen niños y niñas campesinos, que a menudo son presa fácil de grupos armados ilegales. La falta de educación limita sus oportunidades y con tu aporte somos nosotros quienes dificultamos la existencia de limitantes.

Los artículos que necesitamos son:

- Utiles escolares
- Elementos deportivos (balones, juegos de mesa etc.)
- Ropa en buen estado (zapatos, buzos, chaquetas, pantalones etc.)
- Juguetes nuevos y/o usados en buen estado.
- Sillas platicas
- Electrodomésticos nuevos Y/O usados.
- Computadores
- Tableros

Cualquier ayuda que sea pertinente y nos ayude a nuestra labor es bienvenida. NO SE ACEPTA DINERO.

2. Voluntariados:

Si nos quieres ayudar pero no tienes ayudas en especie, puedes participar difundiendo nuestra causa. Periodicamente estaremos publicando contenidos en ayudando-ando.blogspot.com, en nuestro grupo de facebook: http://www.facebook.com/Ayudandoando y; en nuestra cuenta de twitter: @Ayudando_ando. ¡Cada vez que le das like a uno de nuestros posts o compartes en tu muro o en tu twitter lo que hacemos nos estás ayudando muchísimo!

La difusión no necesariamente tiene que ser a través de redes sociales, también nos puedes ayudar contándole a tus amigos, vecinos, hermanos, primos, compañeros de trabajo, etc, sobre nuestra labor. Así, cada día la comunidad de personas interesadas en ayudar será más grande. Si lo deseas puedes convertirte en voluntario, nos ayudarías con labores que sepas y puedas hacer, nos acompañarías a nuestras entregas y jornadas sociales en diferentes lugares.


Cordial saludo
Ayudando Ando

lunes, 19 de septiembre de 2011

Bienvenidos


Quisiéramos darte la bienvenida a nuestra labor.

Somos un grupo de personas  preocupados por la indiferencia que aqueja nuestros días y la forma como ésta se ha convertido en parte de nuestra realidad.
Por esto, hemos decidido llevar a cabo diferentes iniciativas para ayudar a  personas y comunidades vulnerables, con grandes necesidades. Hemos iniciado campañas (NO políticas), con un gran compromiso y entrega por parte de nuestro equipo de voluntarios.

Actualmente estamos luchando por entregar a 50 niños campesinos de la escuela rural la Laja de Icononzo tolima, kits escolares, ropa, zapatos, libros, sillas, mesas, lo que se te ocurra que pueda servir a estos niños que día a día caminan mas del triple de lo que tú o yo lo hacemos, niños que están creciendo en un entorno atrasado, sin acceso a la información a través de internet, televisión o radio, sin educación de calidad, mucho menos acceso a un computador.
Los aportes conducen a que los niños (as) tengan acceso a la educación y desarrollen habilidades en el mismo tiempo que un niño con condiciones óptimas desarrollaría. Al mismo tiempo, impediría su participación en grupos al margen de la ley, que es uno de los casos más recurrentes  en este tipo de escenarios.

No te estamos pidiendo dinero, no lo recibimos. Te pedimos ayuda en especie, lo que tengas en buen estado nos interesa, donde estés lo recogemos, para ayudar no tenemos excusa ni horario.
Ahora si no puedes ayudarnos con nada material, puedes hacerlo como voluntario un fin de semana, te damos hospedaje y alimento en Icononzo tolima y nos retribuyes con trabajo, limpiando, pintando, reparando lo que puedas y sepas hacer, no hay limites para ayudar y más cuando se necesita tanto.

"Eso que llaman infierno debe estar lleno de aquellos que siempre querían  y podían ayudar, pero nunca lo hicieron" Gandi.

Ojo: NO recibimos dinero, NO somos políticos NI apoyamos campañas políticas, NO juzgamos a nadie, NO aceptamos mala energía, NO queremos personas perezosas, NO apoyamos nada ilegal.

Muchas gracias

Ayudando Ando
www.facebook.com/Ayudandoando
twiiter: @Ayudando_ando
Teléfono celular: 57-3207144530 - 3205564443
Bogotá - Colombia


Cordial saludo
Ayudando Ando